Me invanden aveces los suspiros cuando entre versos del pasado encuentro anhelos aun vigentes; sigo soñando mientras leo, y escribo soñando.
No es diferente esta noche a la de hace unos años, aun me encuentro forjando caminos y tallando los detalles de los mismos sueños renovados y frescos que se nutren de esperanza, la misma que mantiene mi corazón a ritmo de infancia, la misma que me permite seguir creyendo en él.
Tal vez este perdida y confunda el vicio con el juicio en tanto sueño claramente reprochable pero no lucho contra mis sentidos para no sumar mas guerras perdidas, me uno a mis deseos, siendo muchas veces guiados por la melancolia, siendo ese mi estado preferido.
A ver, este post esta bastante profundo y me parece un retrato exacto de un momento en tu vida, como la foto de un atleta en movimiento.
ResponderEliminarEs un material que sin duda en unos 40 años te podrá traer alegría de recordar tu proceso de crecimiento y tal ves tristeza por la evocación de la juventud perdida.
Para no ahondar tanto en el mensaje y lo que interpreto en el, por ahora me limito a decir unos items:
* a veces uno este en el trabajo que implica un proyecto largo y el ansia de lograr el resultado que se ve distante, puede hacer que se pierda la fe, pero en ese punto puede que el corazón se enfrié, pero debes seguir adelante en el proceso porque después veras llegar la meta y eso te devolverá la fe
Si noto melancolía en ti, pero no dejes que nunca esa melancolía se convierta en depresión, para eso mantén siempre encendido el espíritu alegre y esa inocencia que veo en ti y obvio fe en el futuro
En cuanto al valor literario me parece uno de tus mejores escritos , lo clasificaría como “poesía contemporánea”