Pasan desapercibidos sus besos, se siente vacio, se siente frio su calor. No es él a quien extraño, es la mirada del ausente lo que necesito.
Esta sonrisa falsa no aguanta un par de noches más, me congelo con el abrazo hipócrita del sujeto de la mesa de al lado, me dan nauseas la admiración falsa que esa mujer de vestido rojo siente por mi, es solo una oportunista y tal vez se olvida que no soy hombre y sus encantos no funcionan conmigo... y entre la gente pasa lo extraño más.
La lluvia esta de mi parte, la gente se congela en sus poses mientras otros corren para no mojarse las falsedades, la hipocresía le teme a la lluvia , es la única que destiñe su disfraz.
Siento alivio, termino la copa salgo a mojarme, no temo nada, si hay algo que esconder es el amor furtivo que me carcome el deseo y ese por ser real la lluvia lo protege y me golpea la cabeza con cariño mientras aclaro dudas y enredo otras.
Pasos largos, pasos cortos, charcos de barro y gusanos de tierra.
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